Mas información sobre el programa Vías Verdes de la Fundación Ferrocarriles de España {jcomments on}

RUEDAS FUNDIDAS

Cerca de Madrid capital, bien comunicada con el metro, se encuentra la Vía Verde del Tajuña, lugar elegido por la Fundación de Ferrocarriles Españoles para llevar a cabo una experiencia sobre contaminación cero y de paso, promocionar las vías verdes y potenciar la actividad física en estos espacios. El programa de Vías Verdes surge en 1993 a iniciativa de la Fundación Ferrocarriles de España, que tras el abandono de obsoletas vías de ferrocarril las adecúa como lugares de paseo o de deporte y las convierte en inclusivas, pues sus trazados, poco accidentados, son idóneos para ciclistas, patinadores, peatones, niños, madres con carritos de bebé y, cómo no, personas con movilidad reducida. 

Para este recorrido se parte de la estación de metro Puerta de Arganda (en el barrio de Vicálvaro) y desde allí en poco más de 15 minutos nos encontramos en la localidad de Arganda del Rey. Los ascensores son aptos para entrar con la silla de ruedas y una handbike enganchada. Para ir a Arganda del Rey la línea es la 9, marcada en morado en el mapa. En algunos vagones hay lugares específicos para las sillas, pero se puede ir cómodo en cualquier lugar.

Desde la terminal de metro debemos seguir por la calle de la Estación hasta llegar a la calle del Ejército, con pendiente a favor, hacia una gran rotonda donde comienza el carril bici que se une a la vía verde. El comienzo tiene un repecho que hay que tomarse con tranquilidad, al que le sigue un descenso justo bajo el hospital del Sureste, donde ya estamos en el trazado de la Vía Verde del Tajuña.

A partir de aquí, con un firme excepcionalmente conservado, seguimos el antiguo trazado del tren y vamos ascendiendo lenta, pero inexorablemente a lo largo de unos 8 km. Nos encontramos con alguna recta interminable y, tras pasar por debajo de la A-3 (autovía del Este) el ascenso es constante sin espacio para recuperar energías. Cada uno se debe marcar su ritmo, pues la vía verde es para disfrutarla y así llegar todos hasta la pequeña zona de descanso donde hay varias mesas para tomar un aperitivo. Para acceder hay un corto terraplén, que la Comunidad de Madrid ha salvado con una pequeña rampa.

A unos 300 metros de ese lugar se encuentra uno de los puentes de hierro sobre los que discurría la vía férrea, que salva un pequeño arroyo. El paso por esta estructura se hace con bastante facilidad, es sobre hierro, lo que da la sensación de convertirnos en "trenes" y que nuestra silla viaja fundida con los antiguos raíles.

Continuando el recorrido se llega a una enorme cementera en la que se da por finalizado el ascenso. A partir de aquí comienza un largo descenso hasta la localidad de Morata de Tajuña, Perales de Tajuña y una bifurcación hacia Ambite y Estremera. En la localidad de Ambite disponen de handbikes que Sanitas donó para quienes quieran disfrutar de un rato de libertad.

El regreso desde la cementera, a algo más de 8 km de Arganda del Rey, es casi todo en descenso.  Como hay una altitud considerable, las vistas también lo son. Desde allí se puede ver la ciudad de Madrid, con sus Cuatro Torres, los mayores rascacielos de la capital.

Una posible dificultad a la vuelta está por debajo del hospital del Sureste, donde hay una rampa bastante empinada que obliga a descansar varias veces para superarla. Luego habrá que pasar de nuevo por la avenida del Ejército, ahora también con pendiente en contra, hasta llegar a la estación de metro de Arganda.

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