Página web de la estación de la Rabanera aquí

Más información sobre el Monasterio de Silos en su web oficial aquí

 UN LOFT SOBRE RAÍLES Rabanera-Silos (Burgos) 

En Rabanera del Pinar, al oeste de Burgos, muy cerca de Silos la antigua estación de la vía del ferrocarril que unía esta provincia con Soria ha sido rehabilitada como establecimiento de turismo rural. El edificio principal se ha convertido en una casa rural con varias habitaciones en la planta alta y zonas comunes en la planta baja.

El módulo de los antiguos baños, ubicado fuera del edificio principal, se ha transformado en un completo loft accesible para usuarios de silla de ruedas. De tal forma que los antiguos, viejos y destartalados "urinarios" son ahora una coqueta casita con salón-cocina, baño y habitación en la planta baja y un espacio superior bajo cubierta muy bien aprovechado. Además, para el disfrute de los románticos, hay una chimenea de leña que calienta las dos alturas del loft. Como todas las estaciones está a cierta distancia del pueblo unos 500 metros) y se accede por un camino de tierra.
 
En plena naturaleza, rodeada de álamos, castaños y amplias vistas a pinares de los montes cercanos todo es accesible a usuarios de silla de ruedas. Se llega con el coche hasta el edificio principal, desde allí se accede por un paso entre un pequeño muro a una zona de hierba cortada y tierra.
Desde la estación de la Rabanera tenemos, en un radio de 25 km, una sserie de visitas que no nos dejarán indiferente. El lugar estrella al que no debemos renunciar es el monasterio de Silos, cuna del español, una de las joyas del románico mejor conservadas. Los monjes se han preocupado mucho de la accesibilidad, no hay problema para entrar con la silla de ruedas y hacemos el mismo recorrido que cualquier otro visitante, lo que es de agradecer.
 
Lo mejor es dejar el coche en la parte de abajo, una vez pasado el antiguo lavadero y el arco de la puerta de entrada sobre el río Matavieja. Desde aquí subimos un poco hasta la puerta ubicada juntoa la iglesia, donde el escalón original está salvado por una pequeña rampa. La entrada general cuesta 3,5 € pero las personas con discapacidad cuentan con la ventaja de entrada gratuita. Una vez formado el grupo, nuestro guía nos introducirá allá por el siglo XI cuando se comenzó la construcción de la galería inferior. Tras ver el claustro con su ciprés de más de 150 años, la visita sigue por la antigua botica, a la que se accede por una rampa que instalaron hace unos años, y en la que los monjes fabricaban los remedios y curaban a los enfermos. Después y ya sin guía, por otra rampa llegamos al museo de joyas y antiguas reliquias.
 
A algo más de 2 kilómetros encontramos un paraje natural espectacular: el desfiladero de la Yecla. Se trata de una estrecha garganta entre de montañas de piedra que ha sido labrada por el río a lo largo de millones de años. Para llegar hay numerosas escaleras, por lo que si vamos en silla de ruedas lo mejor es ir al puente entre los dos túneles por los que atraviesa la carretera y dejarse impresionar por el paisaje en una zona abierta al desfiladero.
 
Otro de los lugares a visitar es Hacinas, por sus árboles fósiles de millones de años, su iglesia en una colina y alguna que otra chimenea muy llamativa. También aconsejamos tomar tortilla paisana con vino de ribera del Duero en el único bar que encontramos al acceder al pueble, en el que hay que entrar por una puerta lateral.
 
Luego llegamos al monasterio de san Pedro de Arlanza, del que quedan algunas estructuras y una gran torre que nos dan idea de la grandiosidad del edificio, que pasó a peor vida después de la desamortización de Mendizábal. Actualmente está en rehabilitación.
 
Y ya en Covarrubias. Es una villa medieval bastante bien conservada, con casas con soportales, de madera unos, de piedra otros; con su plaza mayor en la que se sitúan los restaurantes y un hotel; con su iglesia y el torreón de doña Urraca y las murallas que separan el pueblo del cauce del río Arlanza como elementos más llamativos. Buen lugar para comer la conocida olla podrida y, cómo no, las famosas carnes de la zona. Una cosa curiosa de este municipio burgalés son las papeleras en su plaza Mayor que imitan las casas típicas con soportales.
 
A 10 km de La Rabanera, en Hontoria del Pinar, hay otra estación de tren rehabilitada y con otro loft accesible en el edificio de los antiguos baños. También es muy coqueto y cuenta con la ventaja de tener aseo también en la planta alta, pero con su distribución da la sensación de ser más pequeño.
De vuelta no debemos dejar de ver Coruña del Conde donde nos sorprende un avión de verdad junto al castillo, en memoria de su hijo ilustre, Diego Marín, que se construyó un "pájaro artificial" en 1793 y se lanzó llegando a recorrer más de 300 metros de distancia.
 
Después pasaremos por Peñaranda de Duero otra localidad famosa por su castillo, sus murallas y sus edificaciones. Y no muy lejos de allí, junto al Duero, tenemos otro monasterio, el de santa María de la Vid que merece también nuestra visita. Dispone de hospedería.
 
 
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