Mas información sobre la accesibilidad de Disney World en la web nosvamosadisney.com

Disney World de 0 a 99 años... o más

 Si hay un sitio en el mundo donde prácticamente todo es accesible, donde las personas en sillas de ruedas se mueven como las demás, eso es Disney World en Orlando (Estados Unidos). Todo está pensado y cuidado al milímetro para que estos 122 km cuadrados de espacio se conviertan en un paraíso de la accesibilidad.

La mayoría de nosotros hemos crecido con los dibujos animados de Walt Disney: Mickey, Minnie, Donald, Goofy, Pluto, Baloo… a la vez que con sus películas de cuentos clásicos: Bambi, Blancanieves, la Bella Durmiente, Peter Pan… Y, cómo no, hemos soñado con ir alguna vez a Disney World. Pero, ¿sería una buena opción para viajar en silla de ruedas? ¿Nos podremos desenvolver sin dificultad? Nuestras dudas iniciales quedaron enseguida disipadas. Os lo contamos. Lo primero de preparar el viaje son los vuelos y el hotel. El vuelo hasta Orlando (Florida) hay que hacerlo con escala. Nosotros fuimos, fundamentalmente por el precio, con Air France, primero hasta París y de allí a Orlando en un vuelo de nueve horas en un avión impresionante, que cuenta con una silla pequeña con la que podemos movernos por el avión e ir a uno de los baños en el que se puede entrar con la silla. Cada pasajero tiene pantalla y mando individual con películas y video consola para jugar, lo que hace el vuelo más llevadero.

A la hora de elegir el hotel es importante seleccionar un hotel Disney. Son un poco más caros que los hoteles en Orlando, pero tienen importantes ventajas que debemos tener en cuenta. Los hoteles Disney están divididos en varias categorías, desde económicos hasta villas de lujo. En todos hay habitaciones preparadas para silla de ruedas y son totalmente accesibles. A nosotros nos alojaron en el Disney's Saratoga Springs Resort & Spa, un complejo de villas impresionante con toda clase de comodidades y varias de ellas pensadas para usuarios de sillas de ruedas.

Por alojarte en un hotel Disney tienes el traslado a los parques temáticos gratuito, puedes disfrutar de horas extras en las atracciones, las compras que hagas las puedes cargar en la tarjeta de la habitación y te las pueden llevar hasta tu habitación del hotel y tienes, muy importante, el traslado desde y al aeropuerto gratuito, con recogida y entrega de equipaje incluido, a través del Disney’s Magical Express, una flota de autobuses adaptados para sillas de ruedas. Asimismo, en los parques puedes disfrutar del FastPass, un sistema de reserva de hora en las atracciones que te evitará hacer colas.

En todos los transportes hay rampas y plataformas para acceder sin ningún problema. Los conductores se encargan de anclar la silla y poner el cinto. Del hotel a los parques y viceversa hay buses constantemente. En las paradas hay sitios reservados para las personas con discapacidad.

 Y el momento más esperado: la visita a los parques. Disney World es un recinto de 122 kilómetros cuadrados, con varios parques. A la hora de adquirir la entrada, la más conveniente es un pase conjunto para los cuatro que nadie se puede perder: Magic Kingdom, Disney’s Hollywood Studios, Disney’s Animal Kingdom y Epcot.

Una cosa súper práctica y conveniente es el vaso Disney Parks. En cualquier hotel de Disney lo puedes adquirir por 15 dólares y lo puedes rellenar a cualquier hora del día tanto de bebida caliente como fría. En todos los hoteles hay diferentes puntos con bebida: los restaurantes, las piscinas, los sitios de ocio.... Para desayunar va fenomenal, ya que el café, la leche y el chocolate (leche con cacao), está disponible en estos lugares. Además, si vais varios no hace falta que compréis uno para cada uno, nosotros éramos cinco y compramos tres (nos lo sugirieron hasta en el propio hotel). Antes de ir a los parques, por la mañana, lo rellenábamos varias veces y lo dejábamos en la nevera de la habitación, así cuando volvíamos de noche cansados teníamos bebida fresquita y leche para los niños que calentábamos en el microondas. Amortizamos los 15 dólares y bien. En nuestra habitación había vasos, tazas y de todo, ya que era una villa con cocina completa, pero si no, os podéis llevar botellitas y llenarlas del vaso para dejarlas en la nevera.                                                                                                                  

Para empezar, recordar a los futuros visitantes que a la entrada de los parques podrán encontrar folletos en español. En información, facilitan, con una fianza de 25 dólares cada uno, cascos en nuestra lengua para las atracciones que tienen audio (vienen marcadas en los folletos). En los parques hay bullicio desde primera hora. Gente por todos lados, de todos los colores e idiomas y, por supuesto, de todas las edades. Prácticamente todo es accesible para moverse en silla de ruedas. En los folletos te indican en cada atracción cuál es la forma de acceder para los discapacitados. Una sorpresa agradable que nos llevamos es que en muchas de ellas se puede subir con la propia silla. Es llamativo ver como una ostra que se mueve por el mar buscando a Nemo, una alfombra mágica que vuela con Aladdin, una plataforma que corre entre dinosaurios, una nave de Buzz Lightyear que dispara rayos laser, un barco que recorre ríos de la selva o lanchas que se adentran en libros de cuentos, se convierten en menos de medio minuto en un habit áculo donde puede entrar una silla de ruedas.

En otras atracciones, por su propia naturaleza (simuladores de naves espaciales, montañas rusas, vuelos en ala delta, viajes en plataformas a velocidades de vértigo, rápidos por el agua, recorridos por agua o tierra con fuertes subidas y bajadas...) hay que pasarse de la silla al propio asiento, pero en todas ellas hay sitios reservados para los discapacitados y es fácil pasarse. En los folletos informativos de los parques está marcada cada atracción con un símbolo indicando el acceso con la propia silla, la introducción de la silla en un lugar o habitáculo especial o la obligatoriedad de pasarse de la silla a un asiento de la atracción.

Por cualquier rincón de los parques encontramos personajes Disney para saludar y hacernos fotos con ellos. También hay muchos fotógrafos de Disney que te harán fotos donde quieras y como quieras. El primero que te haga una foto te dará una tarjeta con un código y luego todos los demás te irán introduciendo allí las fotos. A través de ese código se pueden ver las fotos en internet por espacio de 30 días. Una gran ventaja es que todos los fotógrafos Disney te harán también fotos con tu cámara o teléfono móvil, sólo tienes que dársela cuando vaya a hacerte la foto. Así siempre podréis tener fotos de todo el grupo.

Entre atracción y atracción no nos podemos perder los desfiles. Los personajes Disney van en carrozas, andando, acompañados de gigantes, bailarines y bailarinas y mucha música y marcha. En los folletos viene marcado el recorrido con una línea roja y aunque se ven sin dificultad en cualquier sitio, hay lugares reservados para los usuarios de silla de ruedas. En el parque más emblemático, Magic Kingdom, los hay diurnos y nocturnos. El desfile nocturno, el más espectacular, es previo al espectáculo de fuegos artificiales en el castillo de Cenicienta (el que sale en todas las pelis de Disney).
También hay espectáculos nocturnos en el Holliwood Studios. Es un enorme teatro al aire libre, con su lago de por medio y unas montañas artificiales que hacen de escenario. Por allí desfilan personajes, fuegos artificiales, láseres... Hay lugares privilegiados donde situarse las personas en silla de ruedas y todos sus acompañantes. En Epcot, junto al lago, también podremos disfrutar de otro espectáculo de fuegos artificiales, con una bola del mundo gigante que se mueve y finalmente se abre. Aquí también tienen reservadas zonas para los usuarios de sillas de ruedas y sus familiares.

En definitiva, un sueño accesible hecho realidad que os animamos a disfrutar.

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